YO SOY YO | Y estoy aprendiendo a elegirme
Hoy quiero compartirte algo íntimo y poderoso.
Un texto que me tocó profundamente y que decidí transformar con mi propia voz.
Es un canto al ser uno mismo, un manifiesto de autoestima…
Pero no de esa autoestima forzada o artificial.
Sino una que nace del coraje de mirarse entera,
de reconocer lo vivido, lo sentido, lo creado.Este post es una pausa.
Y también una declaración:
No tengo que ser perfecta.
Tengo que ser presente.
Hay un momento —quizás ahora—
en el que algo adentro susurra:
basta de buscarme afuera.
Porque nadie es exactamente como yo.
Nadie tiene mi historia,
ni mis dolores,
ni mi manera particular de sentir el mundo.
Puedo parecerme a muchas.
Puedo compartir gestos, ideas, heridas.
Pero solo yo soy quien puede habitar este cuerpo,
sostener esta voz,
recorrer este camino con mis pasos.
Todo lo que soy me pertenece.
Incluso lo que a veces quiero esconder.
Incluso lo que todavía estoy descubriendo.
Mi cuerpo,
con sus ritmos, sus formas, sus marcas.
Mi mente,
con sus luces, sus preguntas, su memoria.
Mis emociones,
intensas, cambiantes, a veces incómodas.
Mi voz,
cuando tiembla y cuando truena.
Mis silencios.
Mis palabras.
Mis decisiones.
Soy yo.
Con mis luces y mis sombras.
Con lo que digo de frente,
y lo que aún no sé nombrar.
Y por eso, también, puedo aprender a elegirme.
A mirarme sin juicio.
A abrazarme completa.
A permitirme cambiar sin dejar de ser yo.
No tengo que ser perfecta.
Tengo que ser presente.
Y desde ahí, crearme una y otra vez.
Habrá cosas de mí que aún no entiendo.
Heridas que siguen doliendo.
Partes que me cuesta aceptar.
Pero si me miro con amor,
si dejo de exigirme tanto,
puedo empezar a conocerme en serio.
Y desde ese conocimiento…
crecer.
Puedo soltar lo que ya no encaja.
Sostener lo que me nutre.
Imaginar nuevas formas de habitarme.
Porque tengo lo que necesito:
una voz, una piel, una conciencia, un deseo.
Y el poder de transformarme, sin dejar de ser yo.
Yo soy yo.
Y estoy bien.
Estoy en camino.
Estoy aprendiendo a serme fiel.
🌑
Si este texto resonó en vos, te propongo algo muy simple:
Tomate 5 minutos. Agarrá un cuaderno o abrí una nota en el celu, y escribí:
¿Quién estoy eligiendo ser hoy?
¿Qué parte de mí necesita ser escuchada y no corregida?
¿Qué me gustaría recuperar de mí misma/o?
Y si querés, acompañá este ejercicio con una mini meditación que preparé para reconectar con tu centro.
Etiqueta:amor propio, Autoestima



